Nido borroso pienso en ti y en lo que estoy pensando. Indagué en mi conocimiento buscando naturalmente preguntas adecuadas a tantas respuestas que yacen. Regresé sin versos, olvidandolo todo y levantandome de esta superficie que mi mente mantiene siempre abrillantada resbaladiza; me encontraba queriendo variar todo esto congelar lo perfecto y creer de una vez qué segundo traía qué cosa y para qué. Al volverme al inicio menos de lo mismo, pues no volvía, la verdad. Seguiría en el mismo sitio más prudente y dinámica, sin versos, ni nada.